Lo mismo puedes combinarlo con millones de colorines, que lograr un resultado elegante si lo conjugas con negro.
En este caso, queríamos conseguir una invitación sencilla, elegante y a la vez fina y delicada. Por eso la combinación de kraft, blanco y puntilla hicieron tan buen equipo.
Noelia me escribió para pedirme que les diseñara las invitaciones de su boda. Como yo, es una enamorada del kraft y además quería que su boda tuviera un toque vintage. Como hago otras veces, le pedí que me contara un poco su historia y sus aficiones y gustos. Esto es fundamental para lograr un resultado personalizado.



La invitación se compone de 6 tarjetones en cartón rígido kraft serigrafiados en blanco y unidos con un lazo de puntilla blanca.


Lo primero que les propuse es un "logo" de sus nombres. Es un recurso muy bueno ya que luego se puede usar en otras aplicaciones, como en el bastidor y caja para arras que les hizo Ico Puntico basándose en el diseño de la invitación.
Me pareció muy bonito que la pedida de mano fuera en Manhattan, en la azotea de un super rascacielos desde el que se veía todo el skyline de Nueva York. No es algo que suceda todos los días, con lo cual decidí plasmarlo en la invitación.

El resto de la invitación contaba los detalles de la boda, cada tarjetón con una maquetación distinta jugando con tipografías y tamaños.




Todo el contenido se metía en un sobre de cuerdecita estilo retro, serigrafiado también en blanco, al que se le colgaba una etiqueta blanca donde los novios escribían el nombre del invitado.

Yo no puedo estar mas contenta con el resultado. Me chifla esta invitación. Y a Noelia, Jose y sus invitados me cuentan que también. Muchas gracias chicos por confiar en mi y dejarme rienda suelta, ha sido un auténtico placer ser cómplice de vuestra boda :)
Para esta boda realicé algún detallito mas, pero eso os lo cuento en otro post.
Contadme, ¿que os parece esta invitación de boda?